miércoles, 14 de diciembre de 2011

Alegría

Pensé que volverías. Me pareció ver tu reflejo en la ventana. Te marchaste un día, sin dejar dirección ni teléfono. Levanta mi sombra, como lo haces con la primavera, desde la raíz hasta la nube. Quizá con  aquél claro haz, como paloma que pasa y  no se alcanza a ver, me alimente estos días. Haré como el alfarero, que sabe parir estrellas, entrelazando el alma del mimbre. Tal vez pueda...

domingo, 11 de diciembre de 2011

Iremos a la orilla, soltaremos globos, como soltando el pasado, seremos nuevos, seremos mejores...

sábado, 10 de diciembre de 2011

Un cuento de Navidad

Había mucha gente en la Plaza Mayor. Él , de entrados años, le dijo a ella- No me sueltes, ella respondió -No. Delante de ellos una mujer los escuchaba. Giró para verlos marcharse juntos. Una rosa cayó tras el  paso de aquéllos. La mujer no supo si se les soltó de entre las manos apretadas, quizá de la solapa de él o de entre los cabellos de ella. Corrió a levantarla, la tomó delicadamente, como a un bebé pequeño. Levantó la vista, ellos se perdieron en la multitud. Bajó los ojos encendidos, y vió entre sus manos al niño más hermoso del mundo, sonriéndole. El niño nacido, de la rosa que llevaban los enamorados.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Todos lo días voy haciendo mi equipaje, colocando nube sobre nube. Tomaré el primer barco de papel que pase. Un pasaje a la luz, por favor. La mitad de mi alma quedará en casa, me enviará cartas en palomas blancas, me contará las novedades, ¿qué tal te va? ¿cómo estas? ¿cuándo regresas?y esas cosas. No persigo el éxito, busco la alegría, si aquél llegase, se sentará como un hijo a la mesa de, aquélla, su madre. Me iré cuando el crepúsculo recite su plegaria, o quizá a la aurora...y volveré, tal vez más joven , pero a la misma hora.

lunes, 5 de diciembre de 2011

Corazón coraza, no

No, porque su voz es un estruendo que acalla, todo ruido de consejos, toda mi otra voz.No puedo ni quiero, convencerlo, desde ahora, intentaré no dejar pisada fuera de su camino. Hay que andar descalzo para seguirlo mejor.Soy lo que persigo.
Quizá me vaya lejos muy pronto, es mejor curar las heridas cerca del mar. Si el amor me llama, regresaré a casa, lo miraré de frente, le haré preguntas en silencio. Mientras tanto, debo nacer, soltar por fin las amarras, como lo hice alguna vez. Oh captain,, my captain! tú me hablas, no sé como explicar tu aleteo, pájaro de fuego latiendo, el sol pasando de rodillas, y tú girasol enamorado.
Al final , sólo al final sabré, si tu hilo de luz era un sendero, si tu voz era el rumor sabio de las olas, si fuí lo que perseguí, habré encontrado entonces, el mapa del tesoro.
Ahora, ya no me quedan más razones que las tuyas, lo demás es polvo que se quema en el viento. El sol pasará de rodillas, otra vez, y yo como el girasol enamorado, miraré al cielo, y seguiré, el camino que no fue trazado, la opción jamás pensada, la que aparecía en mis sueños.

domingo, 4 de diciembre de 2011

Triste

No arrojes piedras, sobre el puente azul.
No me dejes sola, en medio del mundo.

sábado, 3 de diciembre de 2011

¡Ay! Mar

Llegaré a tí, no sé como.Recíbeme entre tus alas de viento.Abrázame en torbellino transparente. Caeré llorando de rodillas, besaré la arena, como quien besa, la mano de un niño.  Dame tu insondable soledad, la de tu hogar en altamar, pero  regresa a mí sonriendo en olas a la orilla, mucho más joven quizá. Cuando escribas a las nubes, tu carta de amor del crepúsculo, cuéntame también a mí de los barcos que cargaste, sé que amas los veleros  y la humilda balsa , tu espalda es la línea que sostiene el horizonte de los náufragos. Tráeme caracolas que susurren tus secretos y una estrella de tu seno, para encender el cielo. Así cuando venga la noche, a cuidar nuestro sueño, su luz de ultramar , rama del árbol florido que crece en lo profundo,vencerá lo negro. Yo me tenderé en tu costado, allí donde aleteaba ,desde antes, desde siempre, la mitad de mi alma , y oiré tu lamento, golpeando en cada roca, como un animal desesperado. Intentaré darte consuelo, coser tus heridas con rayos de luna. Cerraré los ojos hasta que amanezca, extenderás tus alas para cubrirme despacio. Cientos de pájaros azules, nos traerán la mañana, ya no tendré miedo, miraré mis pies descalzos, la flor en mi pecho, quizá me sienta más sabia, sentiré que respiro, así sabré entonces, que he soñado contigo.